Vinagre casero

    La aplicación más conocida de los vinagres en la gastronomía es, junto al aceite, el aliño de verduras y vegetales para resaltar su sabor. A pesar de que muchas veces no se le da la importancia que merece al vinagre y sí se tiene mucho en cuenta el aceite que utilizamos, una variación en el ácido que añadamos a nuestras preparaciones nos va a proporcionar matices y sensaciones nuevas.

    Por otro lado, su uso va más allá, ya que se trata de un ingrediente clave en productos como escabeches, marinados, mostazas o salsas tipo mayonesa, debido a su capacidad conservadora responsable de evitar la degradación de alimentos.

    Hay mucho tipos de vinagres pero generalmente no se conocen los usos más idóneos para cada tipo de vinagre en platos y receta en general.

    Tipos de vinagres y sus usos

    Vinagre de manzana. De color dorado y sabor fuerte. Está considerado el más saludable y es perfecto para todo tipo de ensaladas, especialmente las de frutas y aquellas con manzana como ingrediente.

    Vinagre de vino blanco. Es uno de los vinagres clásicos más populares. Combina bien con las recetas o preparaciones a base de pescado y en todas las clases de ensaladas.

    Vinagre de vino tinto. De sabor más suave, por lo que es perfecto para cocinar recetas de carnes rojas y pescado.

    Vinagre de jerez. Se elabora con el afamado vino de jerez y su sabor característico; va perfectamente con lechugas y legumbres, y también con las carnes rojas.

    Vinagre balsámico. Tiene sus orígenes en italia, y se produce a partir del jugo de uva; es un vinagre extraordinario, de color oscuro y ligeramente agridulce. Muy apreciado a la hora de hacer algunos aderezos para ensaladas como el aderezo o aliño francés.

    Vinagre de hierbas. A cualquiera de los tres primeros vinagres se pueden agregar hierbas/especias al gusto.

     

    Aromatizar el vinagre

    Para obtener un vinagre aromatizado basta condimentarlo con hierbas aromáticas, especias, frutas, o azúcar o miel.

    Cualquier vinagre se puede aromatizar o condimentar con hierbas aromáticas (romero, tomillo, estragón o albahaca), especias (ajo, pimienta o chiles), frutas (frambuesa, manzana, plátano, naranja, piña, zarzamoras o limón) u otros condimentos como azúcar o miel. El resultado es un vinagre aromatizado que da un toque especial a los alimentos o a los platos a los que se añade.

    Aromatizar un vinagre es relativamente sencillo, sólo hay que introducir el aroma escogido y dejar reposar la infusión para que la naturaleza siga su curso y ayude a dar un sabor más profundo a nuestro vinagre. Para ello podemos utilizar el líquido sobrante de las botellas abiertas, sea bien de vino tinto, bien de vino blanco o de cava, se decanta en un tarro de boca ancha, se tapa con una tela fina para que pase el aire pero no las impurezas, y se deja reposar unos 30 días a una temperatura entre 25º c y 30º c fuera de la luz. Cada dos días hay que darle unas vueltas para favorecer que se oxide todo el vinagre.

    De esta manera conseguiremos lo que se conoce como "vinagre madre", un vinagre potente de sabor fuerte que podemos rebajar agregando un poco de vino normal. Antes de consumirlo, es conveniente filtrarlo del tarro a través de una estameña o un colador de tela como los del café.

    Componente con carácter

    El principal componente que le da el carácter, el sabor ácido tan característico con poder conservante, es el ácido acético, que suele estar en una proporción del 5% al 6%. En la elaboración del vinagre se suceden dos fermentaciones: la alcohólica y la acética. En la primera de ellas, ciertas levaduras que se encuentran presentes en el aire, en el propio alimento o que se añaden, transforman el azúcar en alcohol.

    Cuando estas bebidas alcohólicas se someten a una segunda fermentación, la fermentación acética, las bacterias implicadas (acetobacterias) producen ácido acético además de otros compuestos, la mayoría de ellos volátiles, dando como resultado el vinagre.

    Vinagres aromáticos

    Recetas sencillas para elaborar vinagres aromáticos:

    Vinagre de frambuesas:
    450 gramos de frambuesas.
    Una rama de canela.
    Un litro de vinagre blanco.
    Ponemos a calentar el vinagre en una cazuela a fuego lento con la rama de canela, sin dejar que llegue a hervir. Tapamos y dejamos enfriar durante horas. Colamos el vinagre. Ponemos las frambuesas en una botella, añadimos el vinagre aromatizado a la canela y cerramos la botella. Agitamos cada día durante una semana. Dejamos reposar tres semanas antes de su utilización.

    Vinagre de menta:
    4 o 5 ramitas de menta fresca.
    600 mililitros de vinagre de vino blanco.
    Lavamos y secamos la menta. Llevamos el vinagre al punto de ebullición y luego dejamos enfriar. Ponemos la menta en una botella y vertemos el vinagre por un embudo. Cerramos la botella y dejamos reposar en un lugar soleado de dos a tres semanas, hasta que el vinagre adquiera sabor a menta.

    Vinagre de romero:
    6 tallos de romero seco.
    450 mililitros de vinagre de vino blanco.
    Ponemos el romero con el vinagre en una botella. Cerramos y dejamos en lugar soleado durante dos o tres semanas.

    Vinagre de ajo:
    4 dientes de ajo.
    450 mililitros de vinagre de vino blanco.
    Ponemos los dientes de ajo con el vinagre en una botella. Cerramos y dejamos en lugar soleado durante dos o tres semanas.

    Otras recetas de vinagres aromatico

    Ingredientes base
    1 litro de vinagre de alcohol
    4 clavos de olor
    1 cucharada de pimienta en grano
    1 limón

    Vinagre estilo mediterráneo
    2 dientes de ajo
    1 ramillete de tomillo fresco
    unas ramitas de romero
    unas hojas de salvia

    Vinagre estilo francés
    1 ramillete de estragón fresco
    1 atado de ciboullette

    Vinagre estilo mexicano
    6 chiles frescos
    1 ramillete de cilantro

    En todos los casos se necesitan botellas transparentes para la realización de los vinagres

    Instrucciones

    poner en las botellas los clavos de olor, la pimienta y la puntita del limón, más las hierbas que correspondan a cada tipo de vinagre.
    Llenar con vinagre
    tapar y ubicar en un lugar que reciba sol (balcón, jardín, terraza o al lado de una ventana)
    cada 2 o 3 días, girar la botella y sacudirla, para que la aceración sea pareja.
    Dejar de 2 a 3 semanas.
    Colar, volver a embotellar y decorar con una ramita de hierba

    El vinagre es un gran aliado en la cocina y no solo sirve para hacer aliños u otros platos. Estos son tres usos alternativos que yo le doy al vinagre:

    Limpiar las superficies de la cocina. No solo limpia muy bien, sino elimina los olores a pescado

    Utilizar como abrillantador en la lavavajillas. Mucho más barato y saca el mismo brillo que los productos comerciales

    Limpiar mis ollas de acero inoxidable si se quema la comida. Quito con una cuchara de madera los alimentos pegados, y luego dejo en remojo la olla con vinagre blanco - sin diluir - durante toda la noche. Funciona como la lejía.

    Es la mejor de las dietas. Si una mujer que pesa 210 libras toma un vaso de agua con dos cucharadas de vinagre de sidra de manzana en cada comida, sin hacer ninguna dieta ni ningún tipo de ejercicio, va a perder 30 libras en un año. Ahora bien, si la misma mujer además consumir el vinagre de sidra de manzana controla el consumo de grasas y camina cinco días por semana durante media hora, va a bajar de peso en forma drástica y permanente.

    De acuerdo con el dr. D.c. Jarvis en su libro “folk medicine: a vermont doctor’s guide to good health”, el vinagre de sidra de manzana contiene minerales, vitaminas y nutrientes suficientes como para convertirse en un remedio casero curalotodo. Aunque también contiene fósforo, magnesio, calcio, hierro, fluor y minerales traza, su principal ingredientes es el potasio, un mineral que promueve la renovación de las células y da una sensación general de bienestar.

    Además, el vinagre de sidra de manzana ayuda a la absorción del calcio en el cuerpo, promoviendo así que las uñas, el cabello y los huesos crezcan más fuertes.

    Usos y beneficios

    1. Restaura la energía pues limpia al cuerpo de bacterias y virus, permitiendo así que éste, en lugar de estarse defendiendo de la enfermedad, regrese a producir la energía que la persona necesita para funcionar óptimamente durante el día. Tome una taza de agua tibia con dos cucharadas de vinagre de sidra de manzana y una cucharada de miel antes de cada comida.

    2. Disuelve la acumulación de cristales de ácido úrico entre los tendones y los huesos haciendo que las coyunturas dejen de doler en casos de artritis, gota y/o reumatismo. Para lograr esto se recomienda dejar de consumir azúcar, harina blanca, proteínas animales y tomar diariamente un vaso de agua tibia con dos cucharadas de vinagre antes de cada comida.

    3. Para eliminar puntos negros, barros y espinillas de la cara, machaque tres fresas en un poco de vinagre de sidra de manzana hasta hacer una pasta suave. Déjela reposar por dos horas y después úsela como mascarilla. Haciendo esto dos o tres veces por semana pronto verá su cutis libre de impurezas.

    4. Las manchas cafés que aparecen por la edad en la piel se pueden eliminar fácilmente cortando una rebanada de cebolla, remojándola en vinagre de sidra de manzana y frotándola en el lugar en donde hay manchas. Haciendo esto diariamente las manchas desaparecerán en cuatro a seis semanas.

    5. En problemas del corazón, el vinagre de sidra de manzana es excelente; destapa las arterias porque tiene un alto contenido en pectina, que es una fibra soluble que desprende el colesterol malo y lo expulsa del cuerpo. Para curar un corazón enfermo, cambie a una dieta alta en carbohidratos compuestos (granos integrales y vegetales) y tome un vaso de agua con dos cucharadas de vinagre endulzado con miel.

    6. Para problemas de garganta irritada, prepare un tónico de media taza de vinagre de sidra de manzana, media taza de agua, tres cucharadas de miel y una cucharada de cayenne pepper (capsicum) y tome una cucharadita cada hora. Para hacer gárgaras, agregue una cucharada de vinagre de sidra de manzana a media taza de agua tibia y refresque su garganta cada hora hasta que sienta alivio.

    7. Para el pie de atleta se recomienda aplicar el vinagre de sidra de manzana directamente en las partes en las que la infección está manifestándose. Debe dejarse secar al aire libre. Se recomienda asolear los zapatos y caminar lo más que se pueda descalzo porque los hongos crecen en lugares húmedos, oscuros y calientes.

    8. Para cortar un dolor de cabeza rápidamente se recomienda poner a hervir, a fuego suave, agua y vinagre por partes iguales y oler el vapor que suelten. Se puede tapar la olla con una toalla para dirigir el vapor hacia la cara de la persona enferma. Cuando la persona inhala un promedio de 75 veces el vapor de agua-vinagre, el dolor de cabeza desaparece.
     
    9. Para un dolor de oídos, unas gotas de vinagre de sidra de manzana directamente sobre el oído enfermo, haciendo que la persona repose unos minutos y después se voltee para que el vinagre salga de su oído, bastarán para matar las bacterias que lo infectan.
     
    10. Para bajar de peso el vinagre de sidra de manzana es ideal ya que disminuye el apetito, quema grasa y da energía.
     
    de preferencia, se recomienda que usted prepare su propio vinagre de sidra de manzana, pero si no tiene tiempo, puede ir a comprarlo a tiendas naturistas. Asegúrese de que está comprando un buen vinagre de sidra de manzana y no una marca comercial barata. Lea la etiqueta y cheque si está hecho de manzanas de verdad. El buen vinagre de sidra de manzana que está hecho con manzanas frescas, es un poco caro, pero vale la pena porque usted va a recibir nutrición completa a través de ésta maravilla de la naturaleza. Ahora bien, si desea prepararlo en forma casera, aquí le damos la receta.
     
    Utensilios

    1. Un frasco de boca ancha
    2. Una cuchara (para quitar la espuma)

    ingredientes

    1. Manzanas dulces y ácidas
    2. Agua fría

    elaboración

    en un frasco grande de boca ancha, ponga varias manzanas bien lavadas, picadas y apachurradas. Llene el frasco con agua fría de la llave. Tape el frasco (de preferencia que frasco y tapa sean de vidrio) y guárdelo en un lugar tibio. Periódicamente quítele la espuma (que sale como resultado de la fermentación). Cheque cada semana hasta que la mezcla haya fermentado y se haya convertido en sidra. Este proceso toma de una a seis semanas, dependiendo del contenido de azúcar de las manzanas y de qué tan tibio está el lugar en donde guardó el frasco.

    Se sabe que ya se ha convertido en sidra cuando ha dejado de hacer espuma y ya se operó un cambio en el color, haciéndose más claro que los primeros días. Cuando ya está lista la sidra, quítele la tapa de vidrio al frasco y ahora tápelo con un trapo para permitir que respire. Este paso es muy importante porque es en contacto con el aire cuando la sidra se va a convertir en vinagre. Déjelo reposar y cuando ya esté listo, cuélelo. Para volver a hacer vinagre guarde una copita y así acelerará el proceso inicial.

     


     

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