Helicobacter pylori

    Una úlcera es una pequeña lesión o herida que se produce cuando fallan los mecanismos de defensa del tracto digestivo frente a las secreciones ácidas. Si se ve afectado el esófago se habla de úlcera esofágica; cuando se desarrolla en el estómago se habla de úlcera gástrica, y cuando se produce en el duodeno (porción del intestino delgado más próxima al estómago), de úlcera duodenal.

    Los síntomas más comunes que se asocian a la úlcera en fase aguda o sintomática son la quemazón o ardor, el dolor, la aerofagia o exceso de gases y la sensación de pesadez en el estómago.

    Las causas del origen de este trastorno son muy diversas: aumento de la secreción ácida en el estómago, alteraciones de la mucosidad que protege al tracto digestivo, ingesta de fármacos como aines -antiinflamatorios no esteroideos- y aspirina, e infección causada por la bacteria helycobacter pylori, entre otros.

     

    Brócoli y la bacteria helicobacter pylori

    El brócoli tendría la habilidad de eliminar la bacteria helicobacter pylori (causa principal de las ulceras y la gastritis), de acuerdo con un estudio efectuado en animales, a los cuales se les infecfó con esta bacteria. El brócoli elimino por completo a la bacteria; los resultados de este experimento fueron tan contundentes que los investigadores están convencidos del gran efecto beneficio que el brócoli tiene para atender este problema en seres humanos. La razón seria que el brócoli cuenta con un muy alto contenido del fitonutriente llamado sulforaphane.

    Este estudio ha sido confirmado en otras investigaciones efectuadas en distintos países del mundo. En japón se experimentó con cuarenta personas infectadas con esta bacteria. 20 personas comieron 100 gramos diarios de brotes de brócoli durante dos meses y, las otras 20 personas 100 gramos de brotes de alfalfa. Los Brotes de brócoli y los brotes de alfalfa tienen constituyentes químicos prácticamente iguales, la diferencia es que los brotes de alfalfa no contienen supforaphane mientras que los de brócoli sí. Al final de los dos meses los pacientes que consumieron los 100 gramos de brotes de brócoli por dos meses mostraron una significativa disminución de la bacteria h. pylori y bastante menos pepsinogen, que es un indicador de atrofia gástrica. Por otro lado, los pacientes que comieron los brotes de alfalfa no mostraron ninguna mejoría.

    Al aumentar la producción de sulforaphane se estaría protegiendo también al organismo contra el cáncer gástrico.

    Repollo y úlcera: una buena combinación siempre y cuando sea en crudo

    La col o repollo es una hortaliza que pertenece a la familia de las crucíferas. Éstas son ricas en celulosa -fibra insoluble- y compuestos de azufre que les confieren el olor tan particular que desprenden durante su cocción, además de propiedades antioxidantes y que hacen que resulten flatulentas. Esto es así cuando se consume este tipo de verduras cocidas, algo que empeora la función digestiva, lo que no sucede cuando se consumen en crudo. De echo, hay estudios que demuestran que la col o el repollo en crudo contiene en su composición compuestos antiulcerosos, sólo que aún no han sido identificados por completo.

    Entre sus efectos se ha visto que la col o repollo actúa como un antiácido natural y que favorece la cicatrización de úlceras del aparato digestivo.

    Para obtener los citados beneficios frente a la úlcera gastrointestinal la col se ha de tomar en ensalada o bien beber su propio jugo.

     

    - en ensalada: las hojas tiernas de col o repollo también se comen en ensalada, picadas bien finas y aderezadas con aceite de oliva y limón. Un ejemplo es la ensalada de col o repollo y manzana.

     

    - zumo fresco: para obtener este zumo o jugo se han de machacar las hojas frescas de col, o repollo mezclarlas con unas cucharadas de agua y a continuación triturarlo todo con ayuda de una licuadora o batidora. Para que este zumo resulte eficaz se recomienda tomar de 2 cucharadas a medio vaso antes de cada comida y durante varios días.

     

    Medicina natural para combatir helicobacter pylori con la dieta

    Puesto que este tipo de bacterias sobreviven en un medio muy ácido, el regular el ph interno es la clave para combatir este tipo de parásitos patógenos.

    Normalmente el tratamiento convencional es a base de antibióticos. Aunque en algunos casos hasta se hacen resistentes a éstos y no es fácil de erradicarla. De modo que si deseamos un tratamiento natural animamos a regular el ph sanguíneo. De modo que la depuración orgánica a base de ensaladas y frutas frescas bien lavadas en el que predominen los alimentos alcalinos debería ser la base de nuestra alimentación. Es mejor evitar los alimentos ácidos que acidifican el organismo y son propensos a facilitar la reproducción de este tipo de bacterias. Entre estos están las carnes y los hidratos de carbono refinados y todos los azúcares. También es fundamental combinar correctamente los alimentos para no producir fermentaciones pútridas que produzcan dispepsias o flatulencias.

    Como se debe evitar la acidez estomacal es muy eficaz el tomar regularmente y sobre todo antes de la comida principal un licuado a base de patata cruda, apio y zanahoria por su poder alcalinizante y rico en potasio.

     

    Toma regularmente también agua con una poca de arcilla natural y no contaminada disuelta en agua entre comidas para alcalinizar y absorber elementos tóxicos de la mucosa estomacal.

    Los purés o cremas suaves son muy beneficiosos: purés de calabacín o calabaza, cebolla, puerros y patata.

    Evitar el café, alcohol, bebidas gaseosas y alimentos que produzcan gases.

    Como siempre el comer pausado en un ambiente agradable con una buena masticación e insalivación permite mejorar las digestiones.

    Antibióticos naturales

    Hay alimentos que sirven como antibióticos naturales entre estos destacamos: ajo, cebolla, echinacea, jengibre, tomillo, romero, menta, própolis y tila.

     

    Jengibre

    Aparato digestivo: tradicionalmente el jengibre se ha utilizado para tratar las afecciones intestinales, especialmente en lo que se refiere a problemas digestivos. Parece ser que, al estimular el páncreas, aumenta la producción de encimas que favorecen la digestión y evitan la aparición de una serie de efectos secundarios relacionados con una mala absorción de los mismos. Igualmente su poder antibacteriano resulta eficaz al prevenir numerosos problemas intestinales que se producen por alteraciones de la flora intestinal.

    La raíz de jengibre presenta formas muy peculiares. También muy particular resulta su sabor y el aroma picante que desprende cuando se rompe.

    - úlceras : para evitar la aparición de úlceras parece que resulta ideal su poder antibacteriano que es capaz de eliminar el helicobacter pylori, una bacteria, cuyas secreciones de amoniaco con las que se protege de los jugos gástricos son las responsables de la aparición de muchas úlceras, especialmente la de duodeno y de otros problemas de estómago como la gastritis. Por otra parte es una planta capaz de neutralizar el exceso de ácido gástrico que es otro de las causas que favorece la aparición de úlceras .

    - diarrea: es su capacidad antibacteriana y su tolerancia los microorganismos necesarios en la flora intestinal ( lactobacillus) la que le permite aumentar la riqueza de esta, eliminando microorganismos perjudiciales, como la escherichia coli, responsable de la mayor parte de las diarreas, especialmente en los niños, y muchos casos de gastroenteritis. Al eliminar esta bacteria y otros microorganismos parásitos perjudiciales, consigue evitar la aparición de putrefacciones intestinales responsables de hinchazones abdominales y meteorismo. También hay que mencionar la capacidad de los gingeroles contenidos en esta planta para aumentar el peristaltismo intestinal favoreciendo la expulsión de los excrementos.

    Ciertos remedios naturales y caseros a base de plantas que posean una acción antibacterial como por ejemplo el ajo, cuya infusión o bebida puede a través de sus componentes obtener una actividad antibacterial y antiviral.

     

    Por otra parte la cebolla también tiene una propiedad similar al ajo, reduciendo la presencia de la helicobacter pylori en el estomago.

    Por último la planta de romero es un remedio natural que posee 40 principios antibacterianos y que puede complementar el tratamiento contra la gastritis o ulcera provocada por la helicobacter pylori.

    Si sufres de gastritis a causa de la bacteria helicobacter pylori, estos remedios caseros pueden complementar los tratamientos convencionales y eliminar esta bacteria del organismo.

    Recuerda concurrir periódicamente al médico para controlar la evolución de tu tratamiento.


     

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